domingo, 4 de enero de 2009

REFRANES







¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?
Ya acaecido el hecho, tarde llega el consejo.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Ya entre locos me metí, y lo que fuera de ellos será de mí.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Ya no hay fiadores: matáron los malos pagadores.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Ya que no eres casto, se cauto.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Yo mando a mi gato, y mi gato manda a su rabo.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Yo me morí, y que cosas vi.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.

la biografia

La biografía (del griego bios (βιος), que significa 'vida', y graphein, que significa 'escribir') es la historia de una persona narrada en pocas palabras desde su nacimiento hasta su muerte, consignando sus hechos logrados y sus fracasos, así como todo cuanto de significativo pueda interesar de la misma.
Hay diferencias entre las biografías de distinto sesgo; una, por ejemplo, es legal: la que existe entre la biografía autorizada, aquella que ha sido sometida a la censura del personaje cuya vida expone, y la biografía no autorizada, la que ha sido escrita con libertad por su autor y frecuentemente contra los deseos del biografiado.

LA RECETA DE LA COCINA


Tarta Francesa De Manzana





Coloque los ganchos de amasar en el robot de cocina y ponga la harina y la mantequilla en el recipiente. Añade una pizca de sal y el huevo. Hasta que la masa se ligue no pare el robot.Añade 1-2 cucharadas grandes de agua fría si fuese necesario. Termine de hacer la masa amasándola a mano durante unos minutos sobre una superficie de harina. Envuelve la masa en papel transparente y deje en el frigorífico durante 30 minutos. Caliente el horno a 200°C. Extienda la masa sobre una superficie harinada con una anchura de aproximadamente 30 cm. Cubra el fondo y los laterales de la fuente para bizcochos con ella. Corte la masa que sobresalga. Mezcle la pasta de almendras con la crema francesa y ponla en la fuente para el bizcocho, extendiéndola sobre el fondo. Pele y parta en cuartos las manzanas y quitale lo del medio. Coloque el disco ajustable en el robot de cocina. Introduzca los trozos de manzana a través del tubo de entrada y rebánelos bien. Llene sólo el recipiente hasta la mitad para evitar que las manzanas se trituren. Espolvorea las manzanas rebanadas con el zumo de limón y distribúyelas en círculos superpuestos dentro de la fuente para el bizcocho. Coloque la fuente para el bizcochos en una altura por debajo del centro del horno, y hornea la tarta durante 35-40 minutos hasta que coja el color dorado. Saque la tarta del horno y roza las manzanas rebanadas con miel. Deje enfriar hasta que esté templada o fría. Sirva con una bola de helado o crema francesa. 1 hora de tiempo de preparación + 30 minutos en el frigorífico

sábado, 3 de enero de 2009

La Maquina Maravillosa

LA MAQUINA MARAVILLOSA







Son cuatro amigos que viven a finales del siglo 21.Viven en una burbuja y en esa época la vida es mucho más fácil pera aburrida.Un día los cuatro amigos deciden salir al exterior pero necesitavan algo para entretener a los padres y desconectar las alarmas para que puedan salir.Gracias a un viejo inventor, los cuatro amigos consiguen una maquina maravillosa para entretener a los padres y desconectar las alarmas.Gracias a la maquina todos consiguen salir al exterior y conocer , el campo, el mar...

Poesía

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán;

pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aún más hermosas,
sus flores abrirán
pero aquellas cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante el altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
¡así no te querrán!
Gustavo Adolfo Bécquer