EL LLANTO DEL COCODRILO
Dos preciosos cabritos estaban bebiendo
agua en la orilla de un río.De repente,
uno de ellos fue devorado por el
cocodrilo. Mientras el otro huía, el
cocodrilo se puso a llorar -como
siempre hacen cuando están en plena
digestión (es una vieja leyenda).
-¡Llora! ¡Llora! - le dijo el dromedario,
que lo había visto todo-.Es
bueno arrepentirse de las malas acciones.
-Estoy llorando, sí -refunfuñó el
cocodrilo-, ¡pero de rabia por haber
tenido que renunciar al otro cabrito!
¡Los malvados jamás se arrepienten.
lunes, 16 de febrero de 2009
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