
La invasión de Grecia había debilitado también la posición británica en el norte de África. En un soleado 12 de febrero de 1941, Hitler envió en apoyo a los italianos al recién formado Afrika Korps, bajo las órdenes del teniente general Erwin Rommel. Rommel sería segundo jefe del Ejercito del Norte de Africa, mandado por el general italiano Italo Gariboldi.
Rommel tenía como misión dar apoyo a los italianos y no dejar que los ingleses les expulsaran del norte de África para evitar tener otro frente en el sur de Europa, en caso de pérdida de los italianos de ese bastión. Otros generales alemanes rechazaron el apoyo a los italianos por ser una tarea difícil por no decir imposible. Pero el joven general Rommel pensaba que aun con las decaídas tropas italianas, en las cuales nunca tuvo mucha confianza, podía poner en un aprieto al XXX Ejercito inglés. Nada mas llegar a Trípoli y presentarse a su jefe inmediado, tras disfrutar del recibimiento, enseguida se puso a volar "para darle una vuelta al país".
Africa del Norte era una zona de combate inmensa, pues el desierto libio se extendia a lo largo de 1900 kilometros de arena fina hasta Egipto, meta de sus sueños. Había una carretera a lo largo de la costa construida por los italianos y cerca de la misma las poblaciones donde había agua gracias a los sistemas de irrigación construidos por los colonos italianos que habitaban la zona. La franja de mar que separaba Africa de Italia era corta pero no libre de grandes peligros, tanto por aire como por agua, gracias a una efectiva fuerza aeronaval permanente en el Mediterraneo que los ingleses no dejaban de alimentar para evitar la expansion del Eje en África.
Rommel tenía como misión dar apoyo a los italianos y no dejar que los ingleses les expulsaran del norte de África para evitar tener otro frente en el sur de Europa, en caso de pérdida de los italianos de ese bastión. Otros generales alemanes rechazaron el apoyo a los italianos por ser una tarea difícil por no decir imposible. Pero el joven general Rommel pensaba que aun con las decaídas tropas italianas, en las cuales nunca tuvo mucha confianza, podía poner en un aprieto al XXX Ejercito inglés. Nada mas llegar a Trípoli y presentarse a su jefe inmediado, tras disfrutar del recibimiento, enseguida se puso a volar "para darle una vuelta al país".
Africa del Norte era una zona de combate inmensa, pues el desierto libio se extendia a lo largo de 1900 kilometros de arena fina hasta Egipto, meta de sus sueños. Había una carretera a lo largo de la costa construida por los italianos y cerca de la misma las poblaciones donde había agua gracias a los sistemas de irrigación construidos por los colonos italianos que habitaban la zona. La franja de mar que separaba Africa de Italia era corta pero no libre de grandes peligros, tanto por aire como por agua, gracias a una efectiva fuerza aeronaval permanente en el Mediterraneo que los ingleses no dejaban de alimentar para evitar la expansion del Eje en África.

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